El segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, ocurrido a los 60 años, se encuentra en la etapa final de producción de pruebas por parte de la fiscalía. En el marco del análisis de la Junta Médica, uno de los aspectos de mayor interés para todas las partes, la reciente revelación sobre el manejo de estudios médicos del «Diez» generó un escándalo.

Este jueves se llevará a cabo la audiencia número 37 del debate en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7 de San Isidro, donde se retomarán los testimonios del nefrólogo Hernán Trimarchi, el cardiólogo Gustavo Di Niro y el hepatólogo Fernando Cairo. En el caso de los dos primeros, se espera que ratifiquen o rectifiquen las conclusiones a las que arribaron, luego del escándalo revelado la semana pasada durante el juicio.
La declaración del nefrólogo Trimarchi fue el centro de la controversia cuando la defensa de Nancy Forlini, coordinadora de Swiss Medical, representada por los abogados Nicolás D’Albora y Agustín Varela, sorprendió con una información que detectaron minutos antes del contrainterrogatorio. Se trataba de que los análisis de laboratorio realizados entre 2011 y 2015 correspondían no a Maradona, sino a su padre, Diego Maradona, conocido como Don Diego o Chitoro. La defensa destacó el valor elevado de la creatinina plasmática, un marcador que evalúa en términos generales el funcionamiento renal.
Trimarchi afirmó haber analizado esos valores para las conclusiones de la Junta Médica y explicó, entre otros puntos, la relación entre el funcionamiento de distintos órganos como riñones y corazón. Aunque esta información, desconocida hasta entonces por las partes, no fue cuestionada en el momento, 24 horas después estalló un nuevo escándalo en el juicio. Varios abogados de la acusación calificaron lo ocurrido durante la audiencia número 35 como “gravísimo”.
El fiscal Patricio Ferrari sostuvo de manera enérgica ante los jueces: «Solo quien puso la trampa pudo saber dónde está oculta». Por su parte, D’Albora aseguró a la prensa que Swiss Medical cometió un “error involuntario” en esta situación.
“El error involuntario provino del área de laboratorio de Swiss Medical, que al enviar los informes consignó como Diego Armando Maradona unos resultados que en realidad pertenecían a Diego Maradona padre. Esa es la realidad. Se habla de mala fe y temeridad procesal, pero eso hubiera sido si, al detectar esta situación el martes durante el cuarto intermedio, no se hubiera comunicado”, detalló D’Albora.
Ante este panorama, los fiscales Ferrari y Cosme Iribarren solicitaron a los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón que dispongan medidas para determinar cómo ingresó esa información al expediente y quién fue responsable de proveerla dentro de Swiss Medical.
Desde diciembre de 2020, un mes después del fallecimiento de Maradona, la Fiscalía General de San Isidro solicitó la historia clínica completa del astro futbolístico. En respuesta, el TOC 7 ordenó el secuestro de historias clínicas y estudios de laboratorio –entre otros documentos– desde agosto de 2011 hasta junio de 2025. Las diligencias se llevaron a cabo en el Sanatorio de los Arcos y en la sede central de Swiss Medical.
En la casa matriz no se encontró documentación requerida. Sin embargo, en el sanatorio se incautaron 59 páginas vinculadas a estudios médicos y de laboratorio de Diego Armando Maradona.
En la documentación entregada al expediente, que está a cargo de las fiscales Carolina Asprella y Cecilia Chaieb, de la Fiscalía N°1 de San Isidro, se incluyó una carta firmada por la jefa de laboratorio de Swiss Medical que explicaba cómo se cargaban los estudios de pacientes en 2015.
El 3 de mayo de ese año se realizó el estudio analizado por la defensa de Forlini, correspondiente a Don Diego, que falleció el 25 de junio de 2015. Según explicó Swiss Medical, ninguna de sus instituciones médicas contaba entonces con historias clínicas digitales ni con integración automática entre el sistema de gestión hospitalaria (HIS) y el de laboratorio (LIS) con el software denominado Labcore.
Los estudios de laboratorio se solicitaban manualmente y los resultados se ingresaban también de forma manual por un operador del área. Esto ocurrió tanto con las muestras de Diego Maradona como con las de su padre.
Sin embargo, luego de la primera admisión de Don Diego en el sistema Labcore, en algún momento se le agregó “Armando” a su nombre, quedando registrado como Diego Armando Maradona. Así, los estudios correspondientes a ambos quedaron agrupados bajo el mismo nombre, generando que los análisis de dos personas estén en un mismo legajo.
Desde Swiss Medical aclararon que al ingresar al sistema o imprimir los estudios sí es posible diferenciar a cada paciente mediante el número de afiliado y el de historia clínica. No obstante, los estudios no muestran datos clave para la identificación, como número de documento nacional, fecha de nacimiento o edad, que suelen facilitar la distinción entre pacientes.
En cuanto al desarrollo del juicio, la nulidad del primer debate, provocada por el escándalo judicial protagonizado por la exjueza Julieta Makintach debido a la filmación de una serie documental, dejó muy sensible a la justicia bonaerense, las partes involucradas, los familiares de Maradona y los siete imputados, quienes coinciden en la búsqueda de verdad y justicia.
Está claro que este segundo juicio continuará hasta dictar un veredicto. Así lo manifiestan todas las partes,
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